Y de repente va y me dice:
-Y ¿por qué no te creas un partido?
-¡Ya, como si fuera tan fácil!
-Pues no sé lo difícil que será, pero siempre será mejor intentarlo que estarse quejando siempre de los políticos que tenemos.
Esto me pasó hace unos días, y pensando que esa idea era totalmente ilusoria estuve a punto de abandonarla, pero entonces recordé que hace años leí que un profesor, para explicar a los alumnos el proceso democrático, puso como proyecto de estudios la creación de un partido político.
¡Y lo hizo!.
Creó el partido, lo presentó a las elecciones y hasta consiguió varios miles de votos, insuficientes, afortunadamente, para conseguir un escaño, pero sí para que el profesor les pusiera un sobresaliente.
Bien, ¿por qué no?. Vamos a intentarlo.
O por lo menos vamos a intentar averiguar si podemos hacerlo.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
jueves, 29 de octubre de 2009
Los Verdaderos Culpables de la Crisis
Cada vez que algún político socialista menciona la grave crisis económica que estamos sufriendo actualmente, aprovecha para introducir la coletilla de que esta crisis ha sido provocada por los bancos, principalmente los americanos, que llevados por su codicia no han dudado en tomar medidas neoliberales que son las que nos ha metido a todos en este agujero del que tanto nos va a costar salir.
Mienten.
Pongamos un ejemplo sencillo, que hasta un político pueda entender.
En un pueblo hay una fábrica de pan y hay cien tiendas que venden el pan de esa panificadora.
Un día se produce una grave intoxicación de la población y se comprueba que esa intoxicación procede del pan.
Cualquier persona sensata comprenderá que el responsable de esa intoxicación es la panificadora, pero si el alcalde tiene intereses en ella (por ejemplo, la panificadora es propiedad del alcalde o de un pariente o amigo) intentará por todos los medios exculpar a la panificadora y echar la culpa a las panaderías.
Eso mismo es lo que ha ocurrido con la crisis actual.
Los bancos son empresas que comercian con un producto: El Dinero.
El Dinero es un producto que fabrican los Bancos Centrales siguiendo las directrices de sus gobiernos.
Los Estados tienen el Monopolio de fabricación del dinero. A través de sus bancos centrales, los políticos deciden cuánto dinero hay que fabricar y a qué interés lo van a prestar. Por medio de regulaciones y leyes deciden qué es lo que los bancos comerciales pueden y no pueden hacer. Incluso deciden qué bancos pueden operar.
Lo que ha ocurrido en esta crisis es que los bancos centrales, bajo las órdenes de los gobiernos, han fabricado más dinero de forma absolutamente irresponsable.
Los bancos privados se han encontrado que el fabricante les daba mucho más dinero y más barato y, por supuesto, han hecho lo que tenían que hacer: prestarlo. Pero como no había tanta demanda de dinero han tenido que ofrecerlo más barato, con el fin de atraer más clientes que les quitasen el dinero de las manos.
Este proceso ha sido tan exagerado que los bancos daban préstamos incluso a personas que en condiciones normales no hubieran recibido un crédito.
Todo esto ha creado una burbuja que ha estado creciendo durante años, alimentándose a sí misma y haciendo creer a todo el mundo que nuestra economía estaba creciendo, cuando lo único que crecía era la cantidad de dinero, pero no la producción de bienes.
La cantidad de dinero de un país sirve para valorar todos los bienes existentes o producidos en un país. TODO el dinero de un país vale lo mismo que TODOS los bienes del país. Si fabricamos el doble de dinero y los bienes del país siguen siendo los mismos, el resultado es que TODOS los billetes del país valdrán exactamente la mitad que antes. Es decir, los precios de todos los bienes se multiplicarán por dos. Como el efecto no es inmediato, sino que tarda varios meses en culminar, un banco central puede ir aumentando la cantidad de dinero del país de forma paulatina, ligeramente por delante de la subida de precios y la población en general tendrá la sensación de que se está produciendo un importante crecimiento económico y actuando según esa errónea impresión, creyendo que las cosas van bien y van a ir mejor, se correrán riesgos, se harán compras, se pedirán créditos... y acabaremos por meter la cabeza en la boca del lobo.
En nuestro caso, hemos tenido varios años de crecimiento financiero, que no se ha visto respaldado por crecimiento productivo, y el resultado es que ahora mismo muchos de nuestros bienes valen mucho menos de lo que pensábamos.
Es así, y lo malo no ha sido la crisis.
La crisis es el momento en que abrimos los ojos, vemos la realidad desnuda y comprobamos que durante un tiempo hemos caminado a ciegas, hemos gastado o nos hemos endeudado por encima de nuestras posibilidades.
La crisis es la que nos muestra la Verdad.
Lo malo no es la crisis, sino la burbuja que la ha precedido.
Y esa burbuja no ha sido provocada por los bancos comerciales que han prestado dinero demasiado barato a sus clientes, sino por los gobiernos que han ordenado a los bancos centrales fabricar más dinero del necesario y lo han prestado demasiado barato a los bancos comerciales.
No ha sido producida por los que venden el pan, sino por los que lo han fabricado.
Por mucho que los políticos intenten engañarnos.
lunes, 26 de octubre de 2009
Propuesta 1: Limitar el Salario de los Políticos
Los gobernantes de este país tienen la idea de que, por el hecho de gobernar, tienen derecho a expoliar a los ciudadanos y que estos paguen sus millonarios sueldos independientemente de la situación económica de los ciudadanos.
Pero cuando más de un millón de familias, por culpa de la mala gestión del gobierno, no tienen ningún ingreso ni encuentran trabajo, cuando, según las últimas encuestas, el 40% de los españoles están por debajo del nivel de pobreza, ese expolio se hace insostenible.
Las personas que se meten en política lo hacen, dicen, para ayudar a los ciudadanos, pero esto es, en la mayoría de los casos, una mentira. ¿Cómo pueden justificar ganar salarios de diez o quince mil euros mientras que millones de personas apenas llegan a los mil?
¿Es decente que un político gane tanto dinero cuando su incompetencia lleva a los ciudadanos a la miseria? ¿O que puedan jubilarse tras siete años de ejercicio cuando los demás ciudadanos debemos trabajar 35 años? ¿O que paguen impuestos por menos de la cuarta parte de lo que ganan, cuando cada trabajador de este país debe declarar hasta el último céntimo que gana?
Para evitar esos abusos realizo mi primera propuesta:
Limitar el Salario de los Políticos
El Salario de los Políticos estará indexado al Salario Medio de los Españoles, y limitado, según sus funciones, a los siguientes límites.
- Diputado sin cargo (los famosos culiparlantes): 2 veces el SME
- Diputado con cargo (portavoces y miembros de comisiones): 3 SME
- Ministro: 4 SME
- Presidente de Gobierno: 5 SME
Si es cierto que se meten en política sólo por su interés en beneficiar a la sociedad, entonces no les importará ganar mucho menos de lo que ganarían en la empresa privada, y con los patrimonios que tienen (no con los que declaran), podrán vivir con bastante holgura con unos salarios que, como mínimo, son mayores que los del ochenta por ciento de los españoles.
Y si quieren ganar más, que consigan que el Salario Medio sea mayor para todos los trabajadores.
sábado, 24 de octubre de 2009
Inauguración
Inauguro este espacio para comunicar y difundir mis ideas sobre la Libertad, para que ese concepto sea querido y defendido por todas las personas de bien contra sus enemigos, cuyo único afán es controlar y domeñar a las personas y que se arrogan la potestad de tomar decisiones por nosotros.
No es mi intención atacar o defender ningún partido puesto que en todos los partidos hay gente honesta y deshonesta, pero sí las ideologías y las ideas que defienden algunos partidos cuando atacan la libertad de las personas.
En mi opinión basta con tener un poco de sentido común y respeto a los demás, y fijarse, en comparación, cómo los políticos toman decisiones que afectan enormemente a nuestras vidas para darse cuenta de que la mayoría de los políticos nos consideran unos borregos a los que hay que controlar y mantener en la ignorancia para que no nos demos cuenta de cuándo nos llevan a esquilmar o al matadero.
No es mi intención atacar o defender ningún partido puesto que en todos los partidos hay gente honesta y deshonesta, pero sí las ideologías y las ideas que defienden algunos partidos cuando atacan la libertad de las personas.
En mi opinión basta con tener un poco de sentido común y respeto a los demás, y fijarse, en comparación, cómo los políticos toman decisiones que afectan enormemente a nuestras vidas para darse cuenta de que la mayoría de los políticos nos consideran unos borregos a los que hay que controlar y mantener en la ignorancia para que no nos demos cuenta de cuándo nos llevan a esquilmar o al matadero.
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